Después de estos tres años de actividad CUERMA ha dejado de existir, pero ha nacido DESLECTURA. Allí podréis seguir encontrando información acerca de mis actividades y de la de otros compañeros de viaje.
Estáis invitados, sólo tenéis que pinchar el siguiente enlace: http://deslectura.blogspot.com/
jueves, diciembre 11, 2008
jueves, julio 24, 2008
ÓSCAR CURIESES Y JOSÉ LUIS GÓMEZ TORÉ EN AQUETELEO 2008

El próximo sábado 26 de julio el escritor José Luis Gómez Toré y yo mostraremos parte de nuestros trabajos en Arnedo dentro de la programación de Aqueteleo 2008.
Yo mostraré el cortometraje que llevó a cabo David Rezmak con Biolencias, algunos poemas de Sonetos del útero (que dramatizará la actriz Marián Salvador Durántez) y textos de mi último libro Soles de estiércol, probablemente la sección titulada 'Transparencias Marinas' publicada en las revistas Hache y Maisontine.
Si os interesa obtener más información sobre Aqueteleo podéis acceder a través de los siguientes enlaces:
jueves, junio 05, 2008
sonetos del útero (bartleby, 2007) en la feria del libro de madrid

El próximo sábado día 7 de junio de 2008 entre las 18:30 y las 20:30 h. estaré en la Feria del Libro de Madrid firmando para quien lo desee ejemplares de Sonetos del útero en la caseta 134 de Bartleby Editores.
Ese mismo día pero por la mañana también estarán algunos compañeros de viaje como Eduardo Moga en la caseta de Bartleby entre las 12:00 y las 14:00, y Pau San Martín en la caseta de Lengua de Trapo (213), quien recientemente ha editado Otra historia del formalismo ruso (Lengua de Trapo, 2008), ganador del Premio de Ensayo Fundación Cajamadrid.
FERIA DEL LIBRO DE MADRID (del viernes 30 de mayo al domingo 15 de junio de 2008)Bartleby Editores estará presente en la Feria del Libro de Madrid en la caseta número 134, espacio donde podrás encontrar todas nuestras novedades editoriales y libros del fondo editorial.
Horario: De lunes a viernes: de 11 a 14 h. (mañana) / de 18 a 21:30 h. (tarde). Sábados y domingos: de 10:30 a 14:30 h. (mañana) / de 17 a 21:30 h. (tarde).
Lugar: Parque del Buen Retiro, Madrid.
Firmas:
31 de mayo (de 12 a 14 h.): Juan Ramón Sanz
7 de junio (de 12 a 14 h.): Eduardo Moga
(de 18:30 a 20:30 h.): Óscar Curieses
8 de junio (de 12 a 14 h.): Angelina Gatell
(de 18:30 a 20:30 h.): Ana Rossetti
14 de junio (de 12 a 14 h.): Alfonso Armada
(de 18:30 a 20:30 h.): Firo Vázquez
15 de junio (de 12 a 14 h.): Francisca Aguirre
(de 18:30 a 20:30 h.): Carlos Jiménez Arribas y Juan José Almagro Iglesias
martes, mayo 13, 2008
LA OSA MAYOR MENOS DOS en las salas Pequeño Cine Estudio (Madrid) y Casablanca (Barcelona)

Os recomiendo esta película de mi amigo y director David Reznak, que ganó el Festival de Cine Independiente de Barcelona y que por fin se estrena ahora en salas. A David algunos ya le conocéis porque fue también el director del corto Biolencias (2007), basado en mi poema homónimo. LA OSA MAYOR MENOS DOS (2007) es su primer largometraje y está recibiendo excelentes críticas.
Sinopsis
En el hospital psiquiátrico de Leganés los enfermos miran a la sociedad con otros ojos, quizá con realismo, quizá con fantasía, pero siempre de forma reveladora. Dicen que la locura devuelve al hombre a un estado primitivo en el que la ilusión sustituye todo y lo onírico se vuelve asombrosamente real. Durante un año se ha seguido el cambio de los enfermos según las distintas estaciones, filmando los ciclos de los más jóvenes, la mejoría de los más sanos y la irreversibilidad de los más ancianos.
En los últimos tiempos el cine documental español parece haber apostado por retratar los laberintos de la mente, ya sea en el caso del Alzheimer (Bucarest, la memoria perdida), la esquizofrenia (Uno por ciento, esquizofrenia) u otras enfermedades psiquiátricas, como es el caso de la cinta que nos ocupa. El encargado de dirigirla ha sido David Reznak, un comprometido cineasta especializado en el cortometraje que actualmente dirige la sala madrileña de cine independiente La Enana Marrón.
"La Osa Mayor menos dos" ha contado con más de un año de trabajo en el hospital psiquiátrico de Leganés, consiguiendo testimonios reales que proporcionan al espectador una visión muy amplia de cómo estos enfermos miran al mundo y a la sociedad. La película ha sido proyectada en un sinfín de pantallas solidarias, así como en muchos festivales de cine independiente dentro y fuera de nuestro continente.
viernes, mayo 09, 2008
Presentación de Sonetos del útero (Bartleby, 2007) en la librería Gil de Santander
El próximo sábado día 17 de mayo a las 17:00 h. Óscar Curieses presentará Sonetos del útero (Bartleby, 2007) en la Librería Gil de Santander (Plaza de Pombo). Le acompañarán Elena Galiano y Marina Gurruchaga. El autor leerá poemas de este libro y textos de su último poemario Soles de estiércol, inédito hasta la fecha.
Entrevistas de radio (ya disponibles):
SOPA DE POETES (programa de abril de 2008).Ya se puede escuchar a través del siguiente enlace: http://sopadepoetes.blogspot.com/ .
ONDA REGIONAL DE MURCIA (programa Las personas del verbo, 20 de abril de 2008). Ya se puede escuchar a través del siguiente enlace: http://www.orm.es/servlet/rtrm.servlets.ServletLink?METHOD=DETALLEALACARTA&serv=BlogPortal&idCarta=21&idBlog= .
LA ESTACIÓN AZUL (próximamente).
Entrevistas de radio (ya disponibles):
SOPA DE POETES (programa de abril de 2008).Ya se puede escuchar a través del siguiente enlace: http://sopadepoetes.blogspot.com/ .
ONDA REGIONAL DE MURCIA (programa Las personas del verbo, 20 de abril de 2008). Ya se puede escuchar a través del siguiente enlace: http://www.orm.es/servlet/rtrm.servlets.ServletLink?METHOD=DETALLEALACARTA&serv=BlogPortal&idCarta=21&idBlog= .
LA ESTACIÓN AZUL (próximamente).
Próximas presentaciones:
-MADRID. Feria del libro de Madrid, caseta de Bartleby Editores (junio).
-CUENCA (verano 2008)
-LEÓN (verano 2008)
Más información en:
http://www.bartlebyeditores.blogspot.com/
http://www.sonetosdelutero.blogspot.com/
lunes, abril 21, 2008
Julio Cortázar, Octavio Paz y Aurora Bernárdez bailan en la India

Si quieres ver a Julio Cortázar, Octavio Paz y Aurora Bernárdez bailando en la India pincha en el siguiente enlace. Es divertido: http://www.youtube.com/watch?v=mXb33aHIFNk
Paul Gauguin visto por Alejandro Sawa

Recientemente se ha publicado en la editorial 27 LETRAS, ALEJANDRO SAWA, CRÓNICAS DE LA BOHEMIA. Este libro recoge su obra periodística y da buena idea del panorama intelectual de Madrid a comienzos del siglo XX .
Pablo Gauguin
Me propongo hablar, aunque muy someramente, de un extraño artista, cuyo nombre debe figurar en esta galería de apuntes y bocetos que vengo publicando aquí. Me refiero a Paul Gauguin, muerto recientemente en la Martinica, y cuyo nombre pronunciado con voz fuerte
por los revolucionarios del color y de la línea, fue durante muchos años como un grito de guerra contra la escuela de Bellas Artes de París y la enseñanza, por oficial, rectilínea, que allí se recibe.
Como hay hombres de biografías gredosas, que se deshacen al tocarlas, los hay también de naturaleza diamantina, que resisten y aun agradecen el martilleo ¡cuántas veces bárbaro! de la crítica. La vida de Gauguin, sus dolorosos éxodos a través del mundo, las etapas marcadas
con sudor de su frente y sangre de sus venas en su largo calvario físico y moral, han de, con toda seguridad, figurar preferentemente en los santorales artísticos del porvenir. Hijo de una señora peruana y de un padre bretón, y nacido en París, toda su vida se resintió de la extravagante fusión de razas que en él se había realizado, debiendo a ello atribuirse, según el decir de un iluminado crítico suyo, los gustos, aparentemente contradictorios, que desde la infancia tiranizaron a ese hijo de ambos mundos, su deseo de poseer la tierra en el espacio y de gozar alternativamente las bellezas alegres o sombrías que la vida brinda, su temperamento de conquistador afanoso de apoderarse de las cosas con las manos, mezclando con su espíritu poético, que no alcanzó la suprema voluptuosidad sino por las potencias imaginativas
y creadoras, cuanto, en fin, por su espíritu contradictorio, lo determinaba como un ser de excepción. Ese pintor fue grumete, allá en la aurora de su juventud. Y siempre tentado por el demonio del arte, cuando, por fin, después de innumerables y pintorescas navegaciones transatlánticas en un barco velero, arribó a París para consagrarse en absoluto al arte de su apasionada predilección, ese pintor fue agente de Bolsa en casa de nuestro compatriota Calzado. Allí conoció a la que debía ser la madre de sus hijos, una señorita de nacionalidad sueca, cuyos altos dones comentaría yo con júbilo si me lo consintiera la brevedad obligada de este trabajo, y allí conoció también el solo oasis de su vida. Las jornadas eran para el negocio, el de los otros, y las veladas eran para su exclusivo negocio personal, el arte, y en ellas, frecuentando reuniones y círculos de gente artista, tuvo el fausto de conocer a Degas, a Cezanne, a Renoir, a Pissarro, a Monet… Hasta que un día, hecha plástica su determinación, y cogiéndola a dos manos, anunció a sus deudos que desde aquel momento ya no era sino un pintor, un artista exclusivamente, y a su mujer, que había dejado de ser esposo y padre, porque, según su concepción del mundo, el
arte exige esos y aún más cruentos sacrificios… De entonces datan en la vida de Gauguin la soledad, la miseria y el trabajo –añade tremendamente un comentarista de sus obras–. Partió para las lejanías del misterio en busca de floras gratas a su excesivo temperamento, y cuando volvió a París de la Martinica, de las islas Marquesas, de Tahití, con su espléndida pacotilla de soles reflejados en lienzos, tan numerosos que parecían como el producto de un colosal saqueo, París, convidado a verlos y comprenderlos, quedó deslumbrado un instante, el instante divino del estupor; pero, como avergonzado de su asombro, rió luego con la risa huera, aunque lacerante,
de la incomprensión más idiota. Aquella exposición en la galería Durand- Ruel fue, digan lo que quieran sus apologistas, un desastre. En ella quedó Gauguin definitivamente juzgado y condenado. Cierto que el autodidactismo que expresaba en su obra llegaba a límites de insumisión y altanería incompatibles en absoluto con el espíritu de una sociedad que tiene la pretensión de someter a cánones la belleza; pero el pobre gran artista, ¿qué le iba a hacer, si tal era su temperamento? ¿Acaso se rehacen las entrañas y la modulidad de vida de un hombre
por petición propia? Y, aunque así fuese, ¿es que Gauguin habría consentido en ser de otro modo que como era? Pues bien, yo digo que, a partir de ese momento, la vida del artista fue un largo drama, sin sangre, y que los hombres de París deben tener la conciencia entenebrecida por esa muerte de Gauguin en lejanas tierras, que más bien parece un suicidio. ¡Y todo ello para el miserable resultado de que al día siguiente de esa muerte los periódicos se lamentaran de que con Gauguin Francia había perdido uno de sus hijos más ilustres! Todo en la vida se le volvió en contra. Y su tentativa de fundar una escuela libre de pintura en el desde entonces histórico pueblecito de Pont-Aven, y sus intentos de nuevas exposiciones, loadas por las plumas más luminosas de la moderna crítica francesa, y cuanto hizo, que fue mucho, casi siempre digno de admiración y que no es de este lugar decir, y hasta cuanto dejó de hacer, todo, digo.
por los revolucionarios del color y de la línea, fue durante muchos años como un grito de guerra contra la escuela de Bellas Artes de París y la enseñanza, por oficial, rectilínea, que allí se recibe.
Como hay hombres de biografías gredosas, que se deshacen al tocarlas, los hay también de naturaleza diamantina, que resisten y aun agradecen el martilleo ¡cuántas veces bárbaro! de la crítica. La vida de Gauguin, sus dolorosos éxodos a través del mundo, las etapas marcadas
con sudor de su frente y sangre de sus venas en su largo calvario físico y moral, han de, con toda seguridad, figurar preferentemente en los santorales artísticos del porvenir. Hijo de una señora peruana y de un padre bretón, y nacido en París, toda su vida se resintió de la extravagante fusión de razas que en él se había realizado, debiendo a ello atribuirse, según el decir de un iluminado crítico suyo, los gustos, aparentemente contradictorios, que desde la infancia tiranizaron a ese hijo de ambos mundos, su deseo de poseer la tierra en el espacio y de gozar alternativamente las bellezas alegres o sombrías que la vida brinda, su temperamento de conquistador afanoso de apoderarse de las cosas con las manos, mezclando con su espíritu poético, que no alcanzó la suprema voluptuosidad sino por las potencias imaginativas
y creadoras, cuanto, en fin, por su espíritu contradictorio, lo determinaba como un ser de excepción. Ese pintor fue grumete, allá en la aurora de su juventud. Y siempre tentado por el demonio del arte, cuando, por fin, después de innumerables y pintorescas navegaciones transatlánticas en un barco velero, arribó a París para consagrarse en absoluto al arte de su apasionada predilección, ese pintor fue agente de Bolsa en casa de nuestro compatriota Calzado. Allí conoció a la que debía ser la madre de sus hijos, una señorita de nacionalidad sueca, cuyos altos dones comentaría yo con júbilo si me lo consintiera la brevedad obligada de este trabajo, y allí conoció también el solo oasis de su vida. Las jornadas eran para el negocio, el de los otros, y las veladas eran para su exclusivo negocio personal, el arte, y en ellas, frecuentando reuniones y círculos de gente artista, tuvo el fausto de conocer a Degas, a Cezanne, a Renoir, a Pissarro, a Monet… Hasta que un día, hecha plástica su determinación, y cogiéndola a dos manos, anunció a sus deudos que desde aquel momento ya no era sino un pintor, un artista exclusivamente, y a su mujer, que había dejado de ser esposo y padre, porque, según su concepción del mundo, el
arte exige esos y aún más cruentos sacrificios… De entonces datan en la vida de Gauguin la soledad, la miseria y el trabajo –añade tremendamente un comentarista de sus obras–. Partió para las lejanías del misterio en busca de floras gratas a su excesivo temperamento, y cuando volvió a París de la Martinica, de las islas Marquesas, de Tahití, con su espléndida pacotilla de soles reflejados en lienzos, tan numerosos que parecían como el producto de un colosal saqueo, París, convidado a verlos y comprenderlos, quedó deslumbrado un instante, el instante divino del estupor; pero, como avergonzado de su asombro, rió luego con la risa huera, aunque lacerante,
de la incomprensión más idiota. Aquella exposición en la galería Durand- Ruel fue, digan lo que quieran sus apologistas, un desastre. En ella quedó Gauguin definitivamente juzgado y condenado. Cierto que el autodidactismo que expresaba en su obra llegaba a límites de insumisión y altanería incompatibles en absoluto con el espíritu de una sociedad que tiene la pretensión de someter a cánones la belleza; pero el pobre gran artista, ¿qué le iba a hacer, si tal era su temperamento? ¿Acaso se rehacen las entrañas y la modulidad de vida de un hombre
por petición propia? Y, aunque así fuese, ¿es que Gauguin habría consentido en ser de otro modo que como era? Pues bien, yo digo que, a partir de ese momento, la vida del artista fue un largo drama, sin sangre, y que los hombres de París deben tener la conciencia entenebrecida por esa muerte de Gauguin en lejanas tierras, que más bien parece un suicidio. ¡Y todo ello para el miserable resultado de que al día siguiente de esa muerte los periódicos se lamentaran de que con Gauguin Francia había perdido uno de sus hijos más ilustres! Todo en la vida se le volvió en contra. Y su tentativa de fundar una escuela libre de pintura en el desde entonces histórico pueblecito de Pont-Aven, y sus intentos de nuevas exposiciones, loadas por las plumas más luminosas de la moderna crítica francesa, y cuanto hizo, que fue mucho, casi siempre digno de admiración y que no es de este lugar decir, y hasta cuanto dejó de hacer, todo, digo.
[España, 20 de marzo de 1904]
Poemas de Sandra Santana de su libro Es el verbo tan frágil (Pre-textos, 2008)
RUPTURAS DISIMULADAS TRAS UNA CARITA SONRIENTE
Siempre detecto un gesto
de incredulidad
cuando hablo acerca de los frágiles mecanismos
ocultos tras una apariencia infantil.
Como no crees en ellos, lo dejaste
caer y me miraste victorioso
al ver su superficie intacta a pesar del impacto.
Imagina lo que sentí al recogerlo
y escuchar esa pieza suelta en su interior.
*
Provocar un cambio en aquella situación, una variación en los acontecimientos, se había vuelto más fácil que impedirlo. Consciente de este hecho, su voz avanzaba sigilosamente en las conversaciones que con él mantenía. Cualquier giro brusco, cualquier crujido en el espacio intervocálico o una interjección pronunciada sin el suficiente cuidado podía hacerse inopinadamente con las riendas de su destino.
*
ASUNTOS ACERCA DE LOS CUALES LAMENTO NO TENER UNA BRILLANTE OPINIÓN QUE DAR A LOS LECTORES
Con la llegada de la noche
algunas de sus palabras, como el arder
intermitente [Aquí, detecté un punto
de inflexión provocado por la extraña
naturaleza del deseo.
Comprendí que
más rápido que la imaginación,
puesto que no necesita movimiento,
espera siempre oculto
en todos los lugares] de un cigarro,
llamaban un instante luminoso
mi atención antes de consumirse.
*
El médico le rogó que tratase de ser más concisa: “Exactamente, ¿dónde le duele?”. Pero, en el transcurso del movimiento del dedo índice hacia la rodilla, aquel dolor metálico se disolvía en una especie de cosquilleo burbujeante en el talón izquierdo. Detuvo la mano avergonzada y empezó de nuevo, tratando esta vez de prestar un poco más de atención.
*
NADIE DIJO QUE DECIR FUERA COSA FÁCIL
Lo sabíamos. Cuando no surge
de un impulso interior
hay que hacer un esfuerzo
adentrarse
a buscar el extremo de una hebra
comenzar a tirar
despacio sacarla
hacia la luz dejarla caer en los
acontecimientos.
Y entonces, ¿qué te asustó tanto
en la concentración silenciosa de mi rostro?
No es fácil caminar
si los nudos obstinados se aprietan
en ti más y más fuerte.
*
ES EL VERBO TAN FRÁGIL
Los miramos pasar nadando
a nuestro lado y nos abrazamos.
Así llegó la lluvia golpeando
con insistencia rítmica
la chapa del coche.
Secos, calientes y felices
tratamos de sujetar dos peces
en un único nombre,
como si no tuviésemos nada
en común con esas figuras que corren
mojándose en todas direcciones.
La felicidad es el agua en la red de un pescador.
El cielo comienza a aclararse,
y con la luz, los peces
saltan en el agua
escogiendo caminos diferentes.
jueves, abril 17, 2008
Tres poemas de Javier Moreno del libro Acabado en diamante (Premio de poesía La Garúa, 2008)

El próximo sábado Javier Moreno leerá algunos de los poemas de su libro Acabado en Diamante, premio de poesía La Garúa (2008), en Cosmopoética. Aquí tenéis un pequeño anticipo del libro y la lectura.
I
El sexo, como el teatro o la poesía, también es ilusión. Siempre disfruté disolviendo la esfera de agua y jabón con la carne imperfecta de mi dedo. The willing suspension of disbelieve, decía Coleridge
Nunca creí en ello
No busques épica en mi cuerpo. Te acaricio para que descreas, para descubrir qué hermoso animal llevas dentro
Que hasta el orgasmo
Nunca creí en ello
No busques épica en mi cuerpo. Te acaricio para que descreas, para descubrir qué hermoso animal llevas dentro
Que hasta el orgasmo
es artificio
II
En este promontorio, de espaldas al mármol
desarmado por el tiempo, sorprende la extensión informe del mar. Una inmensidad azul
tangente a lo divino
salpicada de hilachas de espuma, anticipo de una nueva diosa, la que vive en la piel y despierta el deseo de otra. Olas
que son comas
delimitando el vacío, creando un ritmo quebrado, una música sostenida en la nada (como este raudal de aire que flota sobre las ruinas) y rompiendo en placer. No encuentro mejor justificación para que aquellos hombres (que desde este momento ya venero) edificaran aquí este templo
desarmado por el tiempo, sorprende la extensión informe del mar. Una inmensidad azul
tangente a lo divino
salpicada de hilachas de espuma, anticipo de una nueva diosa, la que vive en la piel y despierta el deseo de otra. Olas
que son comas
delimitando el vacío, creando un ritmo quebrado, una música sostenida en la nada (como este raudal de aire que flota sobre las ruinas) y rompiendo en placer. No encuentro mejor justificación para que aquellos hombres (que desde este momento ya venero) edificaran aquí este templo
III
La autographa gamma tarda aproximadamente
veinte segundos
en salir de su letargo para precipitarse hacia la lámpara del baño
Durante un par de minutos
mientras me miro al espejo
revolotea alrededor de la incandescencia
El tiempo de su extinción -presumo- habrá de ser inversamente proporcional al voltaje de la bombilla. La veo agitar sus alas, como un libro abierto
arrojado a la tormenta. No sabe
que es una trampa. Que no hay salida
Expira. En total
poco más que el tiempo
que tarda en escribirse el poema
veinte segundos
en salir de su letargo para precipitarse hacia la lámpara del baño
Durante un par de minutos
mientras me miro al espejo
revolotea alrededor de la incandescencia
El tiempo de su extinción -presumo- habrá de ser inversamente proporcional al voltaje de la bombilla. La veo agitar sus alas, como un libro abierto
arrojado a la tormenta. No sabe
que es una trampa. Que no hay salida
Expira. En total
poco más que el tiempo
que tarda en escribirse el poema
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